miércoles, 1 de marzo de 2017

SERENDIPIA

Encabezamos la edición de este mes con un vocablo recientemente reconocido por la Real Academia de la Lengua Española, pero que cada vez se utiliza más para hacer referencia a un hallazgo de gran valor que se realiza de forma casual cuando se buscaba otra cosa.

Se trata de un neologismo acuñado a partir de un cuento tradicional turco "Los tres príncipes de Serendip" donde los tres personajes principales resuelven sus problemas a partir de increíbles casualidades.

La serendipia ha estado presente en la historia de la humanidad desde siempre y nos enseña a no despreciar directamente los errores sin analizarlos con detenimiento.
Aunque los hechos que este mes vas a investigar parecen fruto del azar, no hay que olvidar que sólo una mente curiosa puede aprovechar esta “serendipia” para lograr un gran avance. Como Pasteur solía repetir:” El azar no favorece más que a los espíritus preparados”.

1. Para empezar te pedimos que relaciones con el descubrimiento del primer antibiótico, los tres datos que te aportamos a continuación:

- En el verano de 1928 un gran científico se va de vacaciones
- Deja el laboratorio desordenado
- Ese verano en Londres las temperaturas oscilaron entre los 16 y los 20 ºC, al principio, y después subieron hasta 30ºC.




   
 El caucho natural o goma es un material conocido desde la antigüedad, así por ejemplo, los olmecas en Mesoamérica, ya lo utilizaban para fabricar pelotas destinadas a un juego ritual. Traído a Europa por los españoles, se intentó aplicarlo a la fabricación de ropa, zapatos, cubiertas, sacos y otros objetos impermeables. Pero siempre surgía el mismo problema, el sol lo volvía quebradizo y hacía que se rompiese.


A principios del siglo XIX los químicos intentaban buscar un procedimiento para conseguir dotar al caucho de propiedades que lo hicieran más duradero. Pero fue un inventor autodidacta y de poca formación académica  el que casualmente  dio con la solución: trabajando en casa, se le cayó accidentalmente una porción de goma y sulfuro dentro de una estufa caliente y cuando observó, más por curiosidad que por interés, la sustancia que se había formado, descubrió que gracias al  calor intenso  el caucho se hacía resistente al calor y al frío sin perder sus propiedades elásticas.

2. Por supuesto, te vamos a preguntar quién fue este inventor y cómo se llama el tipo de caucho que fabricó , pero además, queremos que nos digas qué industria se desarrolló enormemente gracias a este descubrimiento (Una pista la tienes en el apellido  del inventor).


La bebida más popular de la historia se descubrió accidentalmente en 1886. El responsable fue un farmacéutico estadounidense que buscaba un remedio para los dolores de cabeza. Seguramente ya sabrás a qué bebida nos estamos refiriendo, pero...


3.¿Cómo se llamaba el farmacéutico?
¿Qué dos cosas mezcló para preparar su brebaje?

¿Qué tuvo que ver su ayudante en este descubrimiento?



Sin embargo, existe un misterio en torno al origen de esta bebida. La historia no cuenta que seis años antes de su invención, en un pequeño pueblo de España se había inventado un jarabe con un sospechoso parecido. Cuando la multinacional que fabrica la  bebida, quiso exportarla a España, tuvo que comprar la patente del jarabe español. 



4. ¿A qué pueblo tuvieron que ir los dueños de la multinacional para comprar la patente? ¿En qué provincia y Comunidad Autónoma se encuentra dicho pueblo?

A mediados del siglo XX una nueva casualidad dio lugar a un invento que hoy en día puede verse en la mayoría de nuestros hogares. Mientras un ingeniero estaba investigando formas de mejorar el funcionamiento del radar, trabajando con unos dispositivos llamados magnetrones, observó que la chocolatina que llevaba en su bolsillo se había derretido.

Pensando que podía deberse a la presencia del magnetrón, colocó cerca de él unos granos de maíz, que al poco se convirtieron en palomitas. Viendo el potencial de su invento, pronto comenzó a comercializarlo, aunque sin mucho éxito, ya que inicialmente el aparato medía 1.60 m de altura y pesaba 80 kg. A pesar de sus desalentadores inicios acabó convirtiéndose en un éxito de ventas, pudiendo encontrarlo actualmente en millones de cocinas alrededor del mundo.

5. ¿Podrías decirnos cuál es el nombre de este electrodoméstico y el de su inventor?

   

Te vamos a contar una historia curiosa: una mañana de 1941, el ingeniero suizo George de Mestral, salió a cazar al campo con su perro; las flores del cardo alpino se le quedaron enganchadas al pelo del animal, a la tela de sus pantalones y chaqueta y no había forma de arrancarlas. Con cuidado cogió una y la miró al microscopio (fíjate, de nuevo la curiosidad científica aliándose con el azar). 




6. Hazlo tú también. Observa los garfios de la flor que sirvieron para inspirar a de Mestral en la creación de un muy útil invento y dinos su nombre


A veces el azar se une a otras circunstancias como la falta de higiene ya que en este descubrimiento de finales del siglo XIX aún no se usaban los guantes como protección. Este científico trabajaba con derivados del alquitrán y al hacer un descanso para comer, notó un extraño sabor en todos los productos que se llevaba a la boca, y comprobó que provenía de sus manos. 




7. ¿A qué producto nos referimos y quién fue su descubridor?

Todavía se siguen dando casualidades que permiten descubrir e inventar nuevos productos, en este caso nuevos colores.
Seguro que conoces los tres colores primarios, aunque quizás no sepas  que uno de ellos es muy complicado de conseguir y que algunos de los pigmentos de este color que se han usado a lo largo de los tiempos son tóxicos.

Recientemente un grupo de científicos experimentaban para conseguir un material útil para la electrónica, calentando a 1 200° C manganeso, indio e itrio. El resultado fue un fracaso: un material aislante (o sea, no apto para los fines que se perseguían), aunque con un color muy característico. A pesar de que los colores de los tres elementos originales eran blanco y negro, se consiguió un tono de este color primario que contaba además con cualidades especiales, que rápidamente lo hicieron atractivo para su comercialización. 

8. ¿Sabrías decirnos el nombre que se puso a este pigmento?


La casualidad y también el hecho de mirar hacia donde nadie había mirado antes, llevaron a  Andre Geim y Konstantin Novoselov a obtener el Premio Nobel de Física  en el año 2010, por el descubrimiento de un material que hasta entonces se consideraba una quimera. Hoy en día, este material está causando una auténtica revolución tecnológica.



9. ¿De qué material se trata? ¿Por qué decimos que lo descubrieron "al mirar donde nadie había mirado antes"?

Pero no creas que este tipo de hallazgos al azar son propios del pasado o sólo de científicos. Hace cinco años una estudiante de primaria trabajando con un kit de moléculas en clase de ciencias, dispuso una combinación única de átomos de oxígeno, nitrógeno y carbono creando una molécula nueva, que los científicos han identificado como futuro almacén de energía, entre otras posibles aplicaciones, y ahora intentan sintetizarla en el laboratorio. 


10. A ver si averiguas de qué  molécula se trata y el nombre de su descubridora.


Existen muchos más descubrimientos al azar aparte de los que hemos contado hoy. Algunos te resultarán conocidos, como  los rayos X, los post it o  las patatas chips. Descubrimientos fruto de la casualidad pero cuya aplicación práctica no habría sido posible  sin  la constancia y el trabajo de sus descubridores.



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